Meditación

El Mito Número Uno Acerca de la Meditación

Te has sentado a meditar y no puedes parar de pensar. ¡Bingo! … ¡Estás viva! … Los pensamientos son la expresión natural de una mente consciente. Existe una creencia popular bastante extendida que relaciona la meditación con dejar de pensar, o dicho de otra manera, dejar la mente en blanco. Y claro está, eso es muy difícil. Yo digo no, no es difícil. Es imposible.

Los pensamientos son la expresión de una mente consciente, mientras estés viva vas a tener pensamientos. También durante la meditación. Lo que cambia durante la meditación no es tener pensamientos o no tenerlos, sino el foco de tu atención.

La atención es una de las cualidades más valiosas de la consciencia. Allí donde pones tu atención fluye la energía.

Se ha demostrado que la practica de la meditación es una maravillosa herramienta para entrenar la atención, mejorar el aprendizaje y potenciar la adaptabilidad al cambio. Teniendo en cuenta la realidad tan ágil y cambiante en la vivimos hoy yo me pregunto… ¿quién no quisiera desarrollar estas habilidades?

La meditación vista de manera practica consiste en entrenar la atención.

Durante el tiempo de meditación lo que hacemos es mover la atención intencionalmente de los pensamientos a un único pensamiento, que hemos establecido previamente. Puede ser la respiración o la repetición mental de un sonido primordial, también conocido como mantra.

La repetición del mantra es tranquila, relajada y con actitud amorosa.

– Evita evaluar tu practica de meditación por los pensamientos que tienes mientras meditas, más bien evalúa tus avances por como te sientes después de meditar.

– Mientras estableces tu practica, observa como respondes a los retos de la vida diaria los días que meditas en comparación con los días que no.

En las próximas semanas continuaremos respondiendo a tus dudas acerca de la meditación, anímate a escribirnos, queremos escuchar sobre tu experiencia ¿Te ha ayudado este articulo a profundizar en tu practica?

Estoy deseando recibir tu respuesta.

Con cariño,

Jane.

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